La sociedad de consumo
"...En la sociedad de consumo, el sistema productivo ya no está dirigido a satisfacer las necesidades existentes. Hay un exceso de producción. Hace falta despertar los deseos, provocar una bulimia, una glotonería ávida. La función de la publicidad es producir sujetos deseantes. La hipertrofia del mercado provoca insatisfacción porque produce necesidades y apetencias que sólo son efímeramente satisfechas. Además, tiene que dar la impresión de que todo el mundo tiene derecho a disfrutar de ese producto, lo que produce una frustación continua. Mercado, publicidad, ansiedad, depresión, violencia aparecen así como las islas separadas que no son sino cumbres de un sistema montañoso sumergido. La moda de los deseos efímeros, intensos, urgentes y desechables ha contagiado a nuestro mundo efectivo, que se ha fragilizado porque incita a un hedonismo inquieto y un poco escéptico. La moda, con su atractivo imperioso y efímero, se ha convertido en arquetipo vital. Nada proporciona un gran placer, y la única solución es encadenar múltiples y veloces placeres, plenamente sustituibles. Las parejas se separan -en muchas ocasiones- no porque estén en crisis, sino porque sienten que sería insoportable una vida sin otras experiencias.
La exaltación del placer rápido permite situar las dos últimas piezas de la adivinanza: el aumento de las adicciones y la falta de atención de los alumnos en las aulas. La proliferación de los deseos crea personalidades caprichosas que soportan muy mal el aplazamiento de la satisfacción y la frustración. El marco del mercado opulento es adictivo, restringe la libertad aunque al hacer posible la elección entre muchos productos enmascara esa decisión. La ideología del deseo provoca un troceamiento del yo, convertido en un conjunto de maquinitas deseantes (Deleuze), y la falta de atención de los alumnos no es más que una extensión de la conciencia del espectador de televisión, que necesita disfrutar del zapping (Lipovestky)" José Antonio Marina en La educación del talento.
De qué manera tan brillante describe J.A. Marina la realidad en la que vive nuestra sociedad en la actualidad. Os recomiento éste libro, La educación del talento, una magnifica obra filosófica sobre la educación de las generaciones actuales y venideras. No dejéis de leerlo.

Desde el pasado mes de marzo estoy embarcado en un proyecto que me ha llevado bien lejos de mi tierra natal... concretamente, a tierras afganas. Hacía tiempo que algo dentro de mí me decía que debía probar a recorrer nuevos caminos si quería descubrir otros lugares, otras sensaciones; si quería experimentar con las posibilidades que nos brinda la vida. Y así ha sido como, de la mano de la 


