El día despuntó frío, húmedo, precioso. Al asomar mi chata nariz por la ventana de mi habitación, creí ver a un Sol batiéndose el cobre por colarse entre los escasos huecos que las caprichosas nubes le permitían. Una mezcla de intensos verdes parecían volver a la vida sobre las inmensas praderas de hierba que se extendían más allá de mi mirada, cuando algún rayo de luz conseguía franquear el intrincado artesonado de algodón. El ánimo estaba desbordado. Regresar a esos valles, a esas delicadas y misteriosas montañas me dibujó de nuevo una sonrisa muy especial en los ojos de mi alma...
Comenzamos a caminar sin saber muy bien lo que nos iba a deparar aquel
sendero marcado con señales verdes y blancas. Pronto, tan sólo nos
acompañaba el crepitar de las hojas de haya secas bajo nuestros pies, y
el pausado susurrar de nuestra respiración. Una inmensa alfombra
multicolor cubría todos los recovecos del inmenso bosque que se dibujaba
ante nosotros. Las hayas, como preciosas hadas encantadas se retorcían
y alargaban sus brazos con el único afán de darnos cobijo. Un filtro de
color pintaba la atmósfera de amarillos y verdes. De ocres y rojos. De
luz y serenidad. El tiempo parecía estar detenido. "No hay prisa" - nos decían las hadas. "Disfrutad de lo que ven vuestros ojos y llevad con vosotros la mágica luz de estos bosques" - se escuchaba al acercar el oído al tronco de una de ellas...
Hace algún tiempo comencé un hermoso viaje junto a mi gran amigo Fer Benayas. Aquella aventura tenía por destino el llegar a Irati, y el azar cambió el rumbo de nuestros pasos para llevarnos a otros lugares. El cambio de planes nos deparó la extraordinaria suerte de poder conocer a unas personas fantásticas de las que aun guardamos el más grato de los recuerdos. Hoy, al regresar de la selva de Irati, después de haber compartido con mis MARAVILLOSOS FREAKYS unos momentos preciosos (faltaron Irenilla, Isica, Pablito, Paz, Paqui, Antuan, Nachete,... pero estuvieron en todo momento con nosotros), me doy cuenta de que se nos ha dado la increíble capacidad para disfrutar al máximo de las cosas que nos acontecen, estén o no dentro de nuestros planes primeros.
El secreto de la felicidad reside en saber disfrutar de los cambios que la vida pone delante de nosotros, sin miedo, con confianza, con ilusión.
Un beso muy grande a todos los Freakys, y en especial a los que os hubiera gustado estar con nosotros caminando entre hadas, digo, entre hayas encantadas...
P.D. He subido los fantásticos fotomontajes de ANTOÑETE!!! Niño, eres un fenómeno!!! Y para los que quieran vivir un poco más en profundidad las peripecias que nos acontecieron en tierras navarras, les invito a leer los Flashes que Antoñete ha recopilado para nosotros. Con su permiso...
FLASHES DE IRATI (Un abrazo enorme Antonio).