El guardián entre el centeno
Hace ya algún tiempo, mientras estudiaba para mi examen de médica en la facultad de veterinaria, recibí en mi móvil la siguiente frase: "Lo que distingue al hombre insensato del sensato es que el primero ansía morir orgullosamente por una causa, mientras que el segundo aspira a vivir humildemente por ella". Esta interesante frase que apareció en la pantalla de mi móvil una tarde de invierno, me dejó un desconcertante sabor de boca, me gustó porque me hizo pensar en ella, pero no acabé de entenderla en toda su profundidad. Viniendo de quien venía era para tomarla en cuenta... y no olvidarla.
Desde entonces, aquella frase quedó ahí, en la pátina delgada de mi memoria y los años pasaron hasta llegar al jueves pasado. Me encontraba haciendo un descanso sentado en los escalones de la biblioteca donde paso la gran mayoría de mis tardes. Hacía una tarde un poco plomiza. El artesonado de nubes grises que cubría mi cabeza apuntaba que llovería, pero no lo hizo. Entre mis manos descansaba un libro pequeño, de tapas blancas y débiles, sin a penas ilustración en su carátula principal del que me quedaban un par de capítulos para terminarlo... y de repente, en la página 201, a mitad de ésta, cuando la lectura se ponía más interesante, pude leer: "Lo que distingue al hombre insensato del sensato..." Corchos!! si esta frase llegó a mí hace ya algún tiempo - me dije. Dejé de leer y me apresuré a telefonear a aquel amigo que quiso compartir esas pocas pero intensas líneas conmigo tiempo atrás. Las risas por la incredulidad ante los caprichos del destino nos alegraron el día, y me dejaron pensando. Esa tarde estudié muy poco más, tuve que continuar el libro hasta el final sin más remedio, fuí incpaz de parar.
Y es que los libros guardan un romanticismo que me enamora. No puedo evitarlo. ¿Qué encierran sus páginas que te tientan a empezar a leer? ¿Qué extraña casualidad provoca que un libro y no otro caiga en tus manos en un momento determinado...? ¿Qué desconocida circunstancia te lleva a interesarte por un libro del que no sabes absolutamente nada?
El relato que me ha traído hasta aquí hoy, El guardián entre el centeno de J.D. Salinger, a parte de sorprenderme por lo que más arriba os he relatado, me gustó por muchos motivos: La frescura con que Holden, el protagonista, se expresa, la naturalidad, la sencillez de sus palabras que hacen que parezca que lo tienes delante mientras te cuenta con gran sarcasmo e ironía los aspectos de una vida, que para él es hipócrita y completamente incomprensible... Holden, tiene la capacidad para enternecerte y a la línea siguiente, sacarte de quicio, pero siempre dejándote un poso de ternura. Durante las tres cuartas partes primeras del libro, no acabas de entender a dónde pretende llevarte el autor, pero al final, se cierra un círculo magistralmente predefinido que te muestra como los mundos que cada uno percibe en su cabeza, distan mucho de parecerse los unos a los otros. Me gustó especialmente la figura de su profesor Antolini, cuando pretende hacerle ver a Holden, que aunque nada aparentemente le valla bien en la vida por el camino por el que va, en el fondo, debe ser fiel a sus sentimientos y a sus sueños, como único camino para realizarse como persona...
Desde mi modesta opinión, os lo recomiendo. Aunque no olvidéis que los libros nos llegan a las manos, sólo en el momento que deben hacerlo, ni antes, ni después.
Un abrazo, Fer.
P.D. Os pego un fragmento del libro:
[Holden habla con su hermana menor] "¿Sabes lo que me gustaría ser? ¿Sabes lo que me gustaría ser de verdad si pudiera elegir? (...) Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura"




Comentarios sobre El guardián entre el centeno
Ejem, ejem...
Creo que se te ha pasado contar cómo llegó a tus oídos el librito del que hablas...y sobre todo el día, con esos buceos nocturnos tan espectaculares...
Besitos!!!
Sí, la verdad es que me dejé la primera parte de la historia, lo reconozco, pero no fue porque se me olvidara sino porque pensé que ya se iba a hacer demasiado larga la historia. Bueno, para los que quieran saber como empezó mi relación con este interesante libro, os la contaré:
Pues resulta, que estábamos el señor don FerBenayas y yo mismo en la puerta del club de buceo de Cabo de Palos haciendo tiempo para que nos dieran el material para la salida que íbamos a hacer esa tarde-noche (El fitoplacton luminiscente fue una verdadera pasada, ¿verdad Fer?). Pues bien, en el bar de al lado, junto al club, nos encontramos, por casualidad, a una señora de cierta edad, vestida toda de blanco con un gorro del mismo color, que por cierto, le daba un aspecto como de otra época... Aquella señora, se encontraba degustando una taza de café mientras leía plácidamente El Guardián Entre el Centeno... El caso es que aquella curiosa y simpática mujer resultó ser la tía de FerBenayas, y ocurrió que decidimos sentamos a conversar con ella. Entre las muchas cosas interesantes de las que hablamos, salió el tema del libro en el que se encontraba sumergida... y desde entonces, aquel nombre, de aquel libro, quedó grabado en mi memoria. Pasaron los meses y me fuí a Burgos y una tarde mientra paseaba por una librería de la ciudad, me topé de golpe con aquel título y no pude evitar comprarlo... Y bueno, como adivinaréis porque ya conocéis el resto de la historia, aquel libro, pequeño, feo y barato me trajo hasta aquí.
Si es que la vida da tantas y tantas vueltas que a veces, me da por pensar que Einstein se equivocaba cuando decía que no podía creer que Dios jugara a los dados con el Universo... Dios no lo se, pero desde luego, hay cosas que dan que pensar.
Un abrazo, Fer.
hay en mi blog un par de textos referidos a Salinger, por si quieres echarles un vistazo y comentar algo. saludos
es un libro muy bonito holden es un makina jejeje
He estado ojeando por ahí y la gente dice muchas tonterias sobre este libro, que ciertamente es muy bueno, quizá lo que le raya a la gente es que el protagonista sea un niño pijo pero no se dan cuenta de que la historia podría pasarle a cualquiera, porque el fondo es una crítica social.
Y lo que le halla gustado a un par de asesinos.. ¿que? cuanta gente a muerto en nombre de la biblia…
Lo mejor de todo es que no te da ninguna solución y plantea un problema para que cada uno se cree su propia respuesta, él que encontró la suya, en la vida real se convirtió en un anacoreta.