Recorriendo hermosos caminos...
Qué extraño se me hace volver a sentarme frente a esta página en blanco después de un par de meses sin a penas acercarme a ella... No es que no haya viajado, recorrido ni vivido aventuras dignas de figurar en este rincón de historias durante todo este tiempo, sino más bien que no he encontrado el momento adecuado para contarlas con la tranquilidad debida. El caso es que ya lo empezaba a echar en falta, ¡je!
La aventura que a continuación quiero relatar llevaba dentro de mi mucho tiempo, pero es de esas cosas que no puedes planear con demasiada antelación porque siempre surgen miles de cosas que hacer y nunca hay tiempo suficiente para decidirse a llevarlas a cabo. Una bici, un par alforjas, mucha ilusión y muchos kilómetros por recorrer ¿algo más? Pues los protagonistas: mi primillo Juan y el que os escribe. Sin estos últimos nada de lo acontecido en estos días tendría sentido alguno.




