Solidaridad, rescate en la Sierra de Castril
Hacía ya más de siete días que saltó la noticia de que Arturo "el Duro", un compañero montañero de Murcia, estaba desaparecido en la Sierra de Castril (Granada). Había salido el sábado 18 de Agosto a subir el Pico Empanadas (2107 metros de altitud) en solitario, y el lunes 20 no regresó al trabajo...
La sierra de Castril es uno de los parajes más fantásticos del Sur de España por lo intrincado de sus picos y el denivel de sus farallones y cañones, así como por ser todavía un lugar bastante desconocido para muchos. Los que conocemos un poco estas montañas y sabemos de la dureza de la zona, no dudamos ni un solo minuto en organizar un pequeño grupo para ir a echar una mano a los servicios de rescate y a los compañeros que desde el primer día andaban peinando toda la montaña. El equipo encabezado por Antonio Paredes, Lola, Encarna, Jesús, Cristobal, Jaime, Cristina, Sasa y el que les cuenta, nos levantamos a las 5:00 de la mañana para poder llegar a primera hora a Castril. Al reunirnos junto al cuartel de la Guardia Civil de la localidad todavía con los ojos medio dormidos, y ver a todos aquellos compañeros montañeros pertrechados con sus mochilas, una extraña sensación nos invadió cada poro de nuestra piel... Qué grandes nos hace ser la Montaña. Cuantas grandes personas ha dado a luz la madre Montaña... Nadie de los que estábamos allí deseaba otra cosa que no fuera encontrar a Arturo con vida. Es cierto que después de 7 días desaparecido las esperanzas y sobre todo las posibilidades reales de hallarlo sano y salvo eran muy escasas, pero había que intentarlo sin descanso. Luis Navarro, primo de Arturo, se encargó de coordinar a los más de 50 voluntarios que acudimos a participar en las labores de búsqueda y recate de Arturo. Dividimos la sierra en sectores y rastreamos palmo a palmo con los prismáticos todo lo que se alzaba ante nosotros sin mucha fortuna, hasta que a las 13:00 horas del medio día, por el walki que llevábamos sonó la voz de Navarro comunicándonos que Arturo había sido encontrado, por desgracia sin vida. Un sentimiento de fracaso nos extremeció el alma al escuchar la noticia. Por un lado sabíamos que era lo más lógico y lo mejor para la familia (ya podrían descansar después de una semana de agónico infierno), pero por otro, en ese momento se rompía la esperanza que guardábamos con nosotros.
Arturo murió haciendo lo que más le apasionaba en la vida. Probáblemente no sufrió pues debió fallecer el mismo sábado al precipitarse al vacío desde una altura considerable por el barranco de la Magdalena.
Lo que si ha quedado patente es que tenía grandes compañeros y amigos... que no lo olvidarán.
Para mí, lo más importante que nos deja Arturo son varias enseñanzas:
- La montaña puede ser el lugar más maravilloso de este mundo siempre que sepas respetar sus normas y una de ellas es básica: NUNCA IR SOLO.
- No subestimar jamás a la Montaña.
- La Montaña hace solidarias a las personas que la aman.
Arturo, donde quiera que estés, no dejes de subir Montañas...
Can cariño, Fer.
P.D. Artículos de prensa:





